¿Sabes qué es la basura espacial?

Basura espacial

Desde el comienzo de la era espacial, en 1957, se han lanzado toneladas de cohetes, naves e instrumentos al espacio. Cuando estos llegan al final de su vida útil, se quedan en el espacio orbitando la Tierra sin rumbo fijo, y se les da el nombre de basura espacial

Conforme pasan los años, el número, la masa y el área de estos residuos ha ido en aumento, lo que supone un riesgo para los satélites en funcionamiento. La Administración Nacional de Aeronáutica (NASA) informó que, en 2019, los desechos espaciales superaban los 19 mil 500 fragmentos.

¿Cómo se genera la basura espacial?

“El actual problema de los residuos espaciales se debe sobre todo a las explosiones en órbita, provocadas por el remanente de energía (combustible y baterías) a bordo de naves y cohetes”.

La basura espacial puede ser generada por colisiones, explosiones, problemas eléctricos o el simple desprendimiento de objetos debido a las difíciles condiciones del espacio. También, como mencionamos previamente, por satélites o naves que han dejado de ser útiles y no pueden regresar a la Tierra. 

Los residuos espaciales son de distintos tamaños. Hay desde nanopartículas hasta satélites enteros, como el “Envisat”, un satélite de observación terrestre de la Agencia Espacial Europea (ESA). Su tamaño es de un autobús de dos pisos

¿Cómo se elimina la basura espacial?

La Oficina de Desechos Espaciales de la Agencia Espacial Europea (ESA) vigila de manera continua el problema de la basura espacial. Sin embargo, no tiene una solución específica al respecto. Algunos científicos consideran que lo más importante es dejar de generarla. Para ello, existen normas internacionales que buscan hacer un uso sostenible del espacio. 

Estas son algunas de las normas:

  • Se deben diseñar cohetes y naves que generen una mínima cantidad de material que se desprende durante el lanzamiento.
  • Se debe liberar energía acumulada para evitar explosiones.
  • Para prevenir las colisiones en el espacio, se deberá realizar una cuidadosa selección de las órbitas y efectuar maniobras eficientes para evitar chocar con los restos que flotan en el espacio.
  • También hay que dejar de abandonar los objetos en su órbita una vez que han completado su misión.

Reducir los desechos que existen actualmente en el espacio ayudará a disminuir las colisiones que se esperan ocurrirán en un futuro. 

¿Cuáles son las consecuencias?

La importancia de la continua generación de basura espacial acabará provocando el síndrome de Kessler. Pero, ¿qué es exactamente? Es una teoría que supone que el volumen de basura espacial en la órbita baja terrestre puede llegar a ser tan alta, que los objetos que se encuentran en ella comenzarían a ser impactados por la basura, con lo que se crearían aún más desechos. 

Y aunque no vivamos en el espacio, debemos considerar el entorno espacial como un recurso natural limitado y compartido.

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Fuente: ESA / Investigación y ciencia